5 de abril de 2012

Desde la biblioteca real: Veronika decide morir


Nombre completo: Veronika decide morir

Autor: Paulo Coelho

Género: Novela

Argumento: “Veronika es una joven y hermosa mujer de Liubliana, Eslovenia, quien aparentemente tiene una vida perfecta; sin embargo, en un momento de su vida decide suicidarse (ingiriendo una gran cantidad de píldoras). Mientras espera su muerte decide leer una revista.”

Antes que nada confesaré que desde hace meses quería leerme éste libro, pero quería conseguirlo de manera tangible, sin embargo luego de tanta abstinencia he caído en la tentación y lo he descargado. Y sí, realmente fue una lectura maravillosa.

Veronika decide morir” es la segunda parte de la trilogía “Y al séptimo día” y al contrario de “A orillas del río Piedra me senté y lloré” no es una historia netamente romántica, diría más bien que el amor se da como algo inesperado, y sí, existe una búsqueda personal, pero no tan palpable, quizás es el hecho de esperar su muerte lo que hace un poco oscura esta historia.

Me he dado cuenta de algo, sí, quizás porque ya me leí los tres libros, pero es cierto, en estas tres obras Paulo ha mostrado su lado femenino, ciertamente en siete días las protagonista se descubren a sí mismas, luchan contras sus miedos, contra la rutina y finalmente triunfan.

Ahora pasando a la historia; Veronika es una chica de veinticuatro años que ha decidido morir, tiene todo lo que una mujer joven desearía, pero decide dejar de vivir al percatarse de que su vida se ha vuelto rutinaria, sin embargo su plan no sale como se los esperaba y termina en Villete, un hospital psiquiátrico, en donde se ve obligada  a vivir sus últimos días de vida.

Allí conoce a Eduard, un joven esquizofrénico que adora escuchar la sinfonía que ella produce con el piano, y ambos terminan formando un vínculo demasiado fuerte, produciendo, quizás, miedo en ambos.

La presencia de Veronika en el hospital a alterado a todos los internos, quienes se ven obligados  plantearse su vida… ¿De verdad quieren estar allí para siempre?, sobre todo aquellos que sólo fingen su locura.

Pasando ahora a hablar de los personajes, tenemos a Veronika, la chica con sentimientos suicidas, la cual su mundo se vuelca y le da otro sentido en tan sólo una semana, quizás se resigne a su muerte, pero hay una pequeña parte de sí que aún quiere vivir, sí, me gusto… ¿Para qué negarlo?

Después tenemos a Eduard, en verdad que con su locura y todo lo amé, es simplemente el hombre de mi vida (¡Dios! Que Coelho deje de crear hombres tan perfectos como él y el Seminarista, o sino moriré), tierno, guapo, adorable y artista (ya me entenderán). Con esa sabiduría que sólo pueden tenerla aquellos que han vivido demasiado y sin embargo sigue siendo joven.

Y también tenemos al doctor Igor, qué sinceramente es un miserable, me uno al horror que sintió Veronika la amiga, al enterarse lo que su padre hizo, sin embargo miserable y todo el doctor tuvo éxito, y esto hay que aplaudírselo, definitivamente con sus mentiras y todo el doctor me termino gustando.

Cómo me gusta resaltar a otros personajes mencionaré a Maria (Esta abogada definitivamente logró que le admirara), Zedka (Sufrir una depresión como esa debió ser terrible…) y Paulo (qué aunque su aparición fue instantánea, me gustó verlo allí, lo amo).

Y cómo es de Paulo repito lo mismo que en la otra reseña. Un gran libro, un gran mensaje y sobre todo un gran escritor. Sí, estoy enamorada de éste Brasileño.

-¡Veronika!

Él había vuelto a pronunciar su nombre. En un esfuerzo sobrehumano, Eduard consiguió librarse de los dos hombres. Pero en vez de salir corriendo se quedó de pie, inmóvil, tal como había permanecido la noche anterior. Como por arte de magia, los presentes se quedaron inmóviles, aguardando el siguiente movimiento.

Uno de los enfermeros volvió a aproximarse, pero Eduard lo miró, usando de nuevo toda su energía.

-Voy con ustedes. Ya sé adónde me están llevando, y sé también que quieren que todos lo sepan. Esperen sólo un minuto.

El enfermero decidió que valía la pena correr el riesgo; al fin y al cabo, todo parecía haber vuelto a la normalidad.

-Yo creo que tú... creo que tú eres importante para mí -dijo Eduard a Veronika.

-No puede ser, tú no puedes hablar, no vives en este mundo, no sabes que me llamo Veronika. No estuviste conmigo anoche, ¡por favor, di que no estuviste!

-Estuve.

¡Por cierto! Antes de que lo olvide, el libro ha sido llevado a la gran pantalla, sí, ciertamente lo han convertido en una película, aún no la he visto, pero espero que sea tan genial como el libro (y sí, conserva el nombre).

Y esta reina se retira a sus aposentos.

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